Las ventanas estaban cerradas y ocultas bajo las persianas blancas y unas gruesas cortinas color café...estaban todas las habitaciones de la casa de Julie. Solo estaban a principios de julio...aun quedaba demasiado verano por delante, y esos hombres, seguirían persiguiéndolos, hasta entonces?
Esa, era la frase que no paraba de repetirse casi inaudible en los labios de Julie, que no paraba de pensar y pensar en lo que le había pasado. "He estado a punto de morir" se decía para sí...pero lo único que no hacía que sus ojos llorasen era pensar que seguía viva, y que sus padres volverían en menos de dos semanas.
La habitación estaba oscura, muy oscura. Sophie, se despertó, pensando que todavía sería de noche, pero con una pequeña linterna, advirtió, que las persianas estaban totalmente bajadas y que esas gruesas cortinas impedían que entrara cualquier rayo de luz.

Un rato después, mientras se peinaba un poco y se ponía los deportivos, oyó un grito, inmediatamente salió del baño todo lo deprisa que pudo, y vio a Julie caída al lado de la cama, y la ventana medio abierta, y a lo lejos una sombra que huía...
Sophie, alcanzó el móvil y llamó a los demás, mientras intentaba despertar a Julie. Seguía viva, y con un pulso normal, pero tenía heridas en la cara y marcas en las muñecas, como si alguien la hubiese agarrado y ella hubiese intentado escapar.
Una hora después, ya habían curado a Julie, que estaba tumbada en un cuarto, descansando, pero seguía sin decir nada...estaba débil y parecía muy asustada, por lo que sus amigos no decidieron molestarla.
Estaban en unos sillones de una habitación contigua, desayunando algo, mientras Sophie les relataba detalladamente lo que ocurrió.
2 comentarios:
Hola soy anna del blog romance.
Muy guai la historia.
Teneis talento.
Yo tambien escribo,
Un beso
Hola, muchas gracias n.n
Escritora
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